La realidad del alto costo de los combustibles y su impacto Socio- Económico.

0
62

 

Por Juan Severino

Sí buscamos la palabra combustible en el diccionario, nos encontraríamos con varias acepciones , entre ellas una hay una que me llamo más la atención, la cual expresa lo siguiente:

Sustancia o materia que al combinarse con oxígeno es capaz de reaccionar y arder.

El oxígeno es la esperanza que tiene la gente en éste gobierno, y la materia es el precio de la canasta familiar.

El presidente combinó la palabra combustible con la esperanza de un pueblo que siempre se ha sentido engañado por las autoridades de turno en el manejo de su precio.

En el momento justo que el mandario en su reciente alocución de rendición de cuentas el pasado 27 de febrero dijo la palabra mágica «sometere ante el Congreso Nacional una propuesta de modificación de la Ley de Hidrocarburos, para de una vez y por todas, transparentar la formula a partir de la cual se establecen los precios semanales de los combustibles». Ésa expresión causó tanta simpatía en la población, que surgió como el gas inflamable desde el mismo salón los aplausos, los cuales se escucharon como una explosión, y ahí todos vimos ésa bella expresión en la cara de Ito, el cual viene cargando con ése peso en su corazón.

Sabemos cuál es el precio real de los combustibles?

No podemos a ciencia cierta determinar el precio real de como deberían estar los combustibles, lo que si sabemos es que en esta lucha el gobierno deberá estar dispuesto acceder un poco de su más de 80 pesos promedio que le cargan de impuesto a los combustibles, pero que todos sabemos que los empresarios son unos buitres y de su margen de ganancia no querrán dar nada, y como dice la expresión » tu supiste» el gobierno se podría estar preparando para afilar navaja para su garganta, porque los accesores deben saber que el problema no está en la Ley 112-00 de hidrocarburos, sino en la ley especial 495-06, sobre Ad Valorem, la cual deja el mecanismo de que las refinerías establezcan porcentajes de ganacias por manejo, embarque, distribución y comercialización de combustibles, es decir, que lo primero que el gobierno tiene que enfrentar es a los intermediarios, porque es ahí donde radica el otro mal de éste problema.

De buenas intenciones hasta el cielo esta lleno, y aún así los demonios no dejan de rondar. Luis tiene que tener cuidado porque no sabe a lo que se podría enfrentar, porque su acto es de buena fé, pero los empresarios siempre juegan con mala fé, y por defender sus intereses a cualquiera le cuelan el café.

Hay una realidad que un segmento de una clase de la población no ha logrado descifrar y es que sin importar lo más que bajen los combustibles quien menos se va a beneficiar es la clase pobre, porque apesar de que a todos los productos le cargan un gravamen de transferencia por transportación, los que consuman en mayor cantidad serán los de mayor beneficio, y ahora veamos el siguiente ejercicio: un ciudadano de clase media baja, va a la estación a echar combustible y echa 5 galones, mientras un ciudadano de clase media alta dice llénalo, y el rico compra para almanecenar.

Veamos el siguiente ejercicio: un ciudadano de la clase media va al supermercado y compra 5 plátanos, 30 libras de arroz, y 2 pollos, ect. Mientras un ciudadano de clase media alta, también va al súper mercado, y compra 2 docenas de plátanos, un saco de arroz de 125 libras, y lleva un poco de todas las carnes, incluyendo 4 pollo y no conforme con llevar carnes de red, también lleva 2 paquete de viste.

Cuál de ellos se ha beneficiado más de los precios?? Ésa respuesta nos daría el precio socio económico real de los combustible. Solo dale mente.

En el sistema de comercio hay cosas que tienen valor y otras que tienen precio.

Si el presidente no esta dispuesto a enfrentar esa oligarquía, a ésos ladrones de cuello blanco de la llamada burguesía, que mejor deje eso como él sabe que sería; porque hace tiempo que por algo parecido y guardando la diferencia en todo el sentido, Juan Bosch ya no esta, y apesar de ser bien recordado nunca volvió a gobernar.

Luis, el pueblo esta contigo, ahora aprende a cuidarte de los que juraron ser tu amigo.